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lunes, 9 de febrero de 2009

4- MI REINO POR UNA RANA



Algunas de las ranas del pueblo, pasando la tarde a su gusto...






-¡Hola, cómo están!
-Les digo que hoy no pienso escuchar discusiones entre la señorita Poesía y don Cuento. Ni un
murmullo, ni un revoleo de hojas...
-No y no. Cada vez que nos reunimos tengo que estar mediando entre los dos.
-Los invito a mi casa, les muestro mis libros, mis dibujos, los dejo jugar un ratito con la compu, ellos lo pagan todo con enojos y arrugas en el papel.
-Por eso hoy invité a su prima, la señora Fábula, que es una maravilla en modales.
Los otros dos, en cuanto la vieron llegar, se fueron a un rincón y como buenos maleducados que son, están cuchicheando bajito, mirándonos de reojo. Ya van a ver...

¡¡¡ATENCIÓN!!!
-Tengo el agrado de presentar a la señora Fábula de Samaniego, que nos va a leer un inspirado escrito de su honorable esposo.
-Señora, cuando usted disponga.
-Señorita Poesía, don Cuento tenga a bien acercarse.
Doña Fábula se calza las gafas, con aire de importancia, carraspea un poquito y dice...

LAS RANAS PIDIENDO REY


Sin Rey vivía, libre, independiente,
El pueblo de las Ranas felizmente.
La amable libertad sola reinaba
En la inmensa laguna que habitaba;
Mas las Ranas al fin un Rey quisieron,
A Júpiter excelso lo pidieron;
Conoce el dios la súplica importuna,
Y arroja un Rey de palo a la laguna:
Debió de ser sin duda un buen pedazo,
Pues dio su majestad tan gran porrazo,
Que el ruido atemoriza al reino todo;
Cada cual se zambulle en agua o lodo,
Y quedan en silencio tan profundo
Cual si no hubiese Ranas en el mundo.
Una de ellas asoma la cabeza,
Y viendo la real pieza,
Publica que el monarca es un zoquete.
Congrégase la turba, y por juguete
Lo desprecian, lo ensucian con el cieno,
Y piden otro Rey, que aquél no es bueno.
El padre de los dioses, irritado,
Envía a un culebrón, que a diente airado
Muerde, traga, castiga,
Y a la mísera grey al punto obliga
A recurrir al dios humildemente.
"Padeced, les responde, eternamente;
Que así castigo a aquel que no examina
Si su solicitud será su ruina."


FÉLIX MARÍA SAMANIEGO


Tímidos aplausos se escucharon y rápidamente, con cara de desconcierto,
se despedían la señorita Poesía y don Cuento.
Los acompaño y veo que se van del brazo, hablando animadamente.
La señora Fábula, que estiraba y acomodaba sus cabellos, de pronto
me interroga:
-¿Cree usted que entendieron algo?. Hace tanto que no nos vemos
que creo que olvidaron mi manera de hablar.
-Usted, señora SUsana, sabrá comprender que al estar casada
con don Félix María Samaniego, muchas de sus palabras, que el común
de la gente no dice, para mí son de uso diario.
- No piense más en ello, le aseguro que aún los niños pequeños,
escuchan con atención el sonido de las palabras, su música.
- También si un grande lo desea, en vez de leerlo, puede contarles
la historia con palabras más sencillas.
- Felicitaciones doña Fábula y mis respetos al ilustre don Félix.

Hasta pronto,
SUsana









4 comentarios:

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Precioso, SU!
Estas ranas saben enseñar...serán maestras?
:)

Así que estás pachucha?????
Uy! Cuidate! Nada de andar cantando bajo la lluvia!

Un beso y sana sana...colita de...RANA!

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Me olvidaba...
Me responerías la encuesta del blog de Recursos? Grax!
Los midis son músicas mas livianitas que los mp3. Descargan rápido...Suenan como pianito de lata...ja!

goyo dijo...

que buena tu fabula de ranitas....... me gusto mucho
yo tengo uno escrito, de un sapo que se enmoro de una tortuga, ja ja ja algun dia lo voy a subir, es divertido.
Un gusto conocerte
un beso

SUsana dijo...

Goyo: bienvenido,para mí también es un gusto conocerte.
Feri:cuando leí la fábula pensé ¡qué tontas!, como perdieron su libertad. También dije:¿Serán argentinas?...
¡Qué mal pensada!
Besos, SUsana